lunes, 2 de septiembre de 2013

Septiembre 2013. INICIO. La familia Dantés Del Conde es una de las más prestigiadas de la ciudad a pesar de los secretos que guarda y que, por imposición del patriarca, Leobardo, ha sabido callar y mantenerse al margen de los sucesos acontecidos dentro de ella, como infidelidades, abusos y hasta enriquecimiento ilícito pues si bien Leobardo ha sabido manejar las empresas que han mantenido a la familia en la riqueza durante años, también ha sabido destruir a quien se cruce en su camino, cegado por la ambición y el poder, apoyado por su bella y atractiva mujer, Vivian, con quien comparte dos terribles secretos que los unen y separan a la vez y a quien constantemente amenaza con descubrirla ante los demás, causa por la cuál ella lo odia. Alguien que conoce esos secretos es la tía Brígida, una vieja viuda enferma y paralítica que nunca pudo tener hijos y Leobardo acogió por ser su única pariente, seguro de que al morir la anciana ésta le heredará la cuantiosa fortuna que posee y de la que ella se jacta, quejandose siempre de la pobreza que ella ve en la mansión Dantés, en la cuál un acontecimiento importante está a punto de suceder pues pronto se celebrará un aniversario más del matrimonio entre Irene y Leobardo.

Introvertida, taciturna, tímida y reservada, entre óleos, pinceles y una gran fascinación por la pintura y la música, la joven y virginal Natalia de Jesús vive encerrada en un mundo que al parecer ella misma ha creado en los jardines de la imponente y grandiosa mansión Dantés, en la que ha crecido y de la cuál se ha negado a salir desde que en su pubertad un extraño intentó violarla, llenandola de temor de por vida, razón por la cuál tiene miedo al exterior, así como a su padre, Leobardo, quien siempre la ha tratado con frialdad y muy por debajo de sus hermanos mayores, Aida, , una religiosa y dura; Abigaíl, de apariencia débil y sumisa ante su padre; y Galilea, extrovertida y audaz, completamente diferente a los otros dos y cercana a Natalia de Jesús, a quien protege y apoya, compartiendo ambas el gusto por el piano.

En la cárcel de mujeres, Maricela Ugalde, de apariencia triste y amargada, recibe la visita de su abogado, quien le dice que por su buena conducta le han reducido la pena y saldrá libre en un par de días. La mujer llora, feliz, pues podrá estar al lado de su hijo y, quizás, poder demostrar su inocencia, buscando al verdadero culpable del crimen por el que la condenaron

Una de las oficinas de las empresas sufre un terrible asalto que alerta a Leobardo, quien se resiste a reponerse a que la policía solo haya detenido a rateros de pacotilla y no a las cabezas del grupo criminal que robó una cuantiosa cantidad de dinero, causándole estragos ya que, al parecer, según él todo se trata de una venganza de la que culpa a Vivian, a quien al parecer nunca le perdonará el que lo haya engañado hace tantos años y de esa infidelidad haya nacido Natalia de Jesús, a la que él, por más que intentó querer, jamás pudo y solo ha podido odiarla pues le recuerda la falta de su madre. Vivian, para defenderse, le recuerda que él también le ha sido infiel muchas veces por lo que no debería reprocharle nada, pero Leobardo, machista, insiste en que él, como hombre, puede hacer lo que le venga en gana. La discusión see torna pesada cuando Vivian confiesa que se casó con su marido solo por su dinero pero que en verdad nunca lo maó, por lo que Leobardo termina por abofetear a su mujer para después hacerle el amor por la fuerza, aunque ésto lo hace sentir mal. Ella le confiesa cuánto lo repudia y desea que muera pronto.

Natalia de Jesús se desahoga por el desprecio de su padre con Evelia, el ama de llaves, la cuál conoce los secretos de la familia y acude a Brígida para recordar lo que han vivido juntas desde hace muchos años. Brígida, quien aparenta cierta locura y habla siempre en sentido figurado, asegura que llegará el arcángel de la venganza, el enviado de Dios para que se cumplan las reglas de éste y las cosas sean devueltas a su lugar.

En otro punto de la ciudad, en una colonia perdida, dentro de un cuarto de vecindad, el apuesto y alegre Juan de Dios tiene un sueño en el que aparece Natalia de Jesús. Despierta, sudado, preguntándose quien será esa hermosa mujer que siempre lo llama en sueños.Se da una ducha y de inmediato acude al padre Doménico, quien se hizo cargo de él desde que quedó solo en el mundo y a quien le cuenta que ha tenido nuevamente el sueño de siempre. Recordando qué día es, los dos se apresuran para preparar un festín pues es un día muy especial para Juan de Dios, quien sueña con el día en que su madre por fin salga de la cárcel. Tocan a la puerta y al abrirla se lleva una sorpresa cuando la Pingüica, una vecina del barrio que ha dedicado su vida a la prostitución, le muestra a Marisela, su madre, quien ha salido de la cárcel después de muchos años. Madre e hijo lloran, se abrazan, y éste le da la bienvenida. Así mismo el padre Doménico, quien se alegra de que la mujer por fin haya quedado en libertad. Celebran y más tarde, al estar a solas, Marisela llora por la miseria y la deshonra en la que su hijo ha vivido, señalado por ser el hijo de una asesina, culpándo por ello al hombre que la engañó hace tantos años. Pingüica y Doménico alientan a la mujer para que intente recobrar los años que perdió al estar encerrada y olvidepor completo el pasado. Marisela jura que no descansará hasta vengarse del verdadero culpable del crimen por el que pagó, mientras que Juan de Dios, feliz, busca a Thalía, su novia, a quien feliz le cuenta de la liberta de su madre. La muchacha, imprudente, le pide que no se alegre tanto, pues nadie podría sentirse feliz por tener una madre asesina. Esto causa tristeza en Juan de Dios, el cuál no entiende porque su novia no puede comprender su felicidad.

Vivian, preocupada por Natalia de Jesús, le aconseja que regrese de nueva cuenta con su psicólogo, pues la madre siente angustia de que la muchacha se lo pase encerrada y no quiera saber más del exterior, pero la muchacha, hundida en sus pensamientos, asegura que jamás podrá olvidar el suceso que la marcó de por vida ni entender porqué su padre la ha rechazadao siempre. Suplica a su madre que le diga la verdad pero Vivian se niega.

Abigaíl vive atormentado por no poder ser lo que en realidad quisiera pues solo ha permanecido a la sobra de su padre, a quien desea demotrarle que es capaz de alcanzar todo lo que se propone sin recibir nunca un reconocimiento a cambio. Por ello se refugia en su tía Brígida, quien lo alienta y llena de fuerzas. Ambos son muy unidos y la mujer conoce todo de él.

Galilea vive un tórrido romance pasional con Carlos Toscana, sue ntrenador en el club, al que ama profundamente pero con el cual debe esconderse pues sabe que su familia jamás aceptaría su relaicón. Él está decidido a hablar con Leobardo y enfrentarse a él pero la fogosa Galilea se niega pues sabe que su padre es capaz de matarlo por lo que se acerca a Abigaíl y le cuenta a éste de su preocupación por Natalia de Jesús así como de decirles a sus padres que está perdidamente enamorada de Carlos. Abigaíl la alienta para que continúe con su relación y no preste atención a Natalia de Jesús, a la que él ha despreciado siempre por considerarla poca cosa. Para Abigaíl lo más importante es la riqueza, el poder, y se ha encargado, lentamente y en secreto, de que su padre enferme para heredar, como su único hijo, las empresas y la fortuna Dantés y así poder controlarlo todo.

Aída está casada con Gastón Lascurain, quien en sus mocedades fuera un reconocido ingniero que, debido a su alcoholismo, ahora trabaja para su suegro, en las empresas Dantés, causándole ésto frecuentes peleas con Aída, quien no pierde un solo momento para sobajarlo, ofenderlo y herirlo. Esta situación ha causado que Diego y Andre, sus hijos, se distancíen cada vez más de ellos, volviéndose superficiales y despreocupados. Es Diego quien tiene malas amistades pues tiene un grupo de amigos que se drogan y beben demasiado, ésto causa frecuentes enfrentameintos enre él y su madre, la cuál se niega a ceptar que sus hijos tengan amistad con personas que no sean de su misma clase social. Cuando Duego se revela contra ella, Aída lo abofetea y lo corre de su casa sin permitirle tomar sus cosas. Diego acude a Vivian y le cuenta el infierno que se vive en su casa debido a las exigencias y fanatismo religioso y social de su madre, con quien la preocupada abuela habla cuando la visita para hacerle entender que está destruyendo a su familia. Aída le responde a su madre que no es así y que jamás destruiría a los suyos tal y como ella, Irene, lo hizo hace años al tener una hija ilegítima a la que tiene viviendo en la mansión Dantés para recordarles a todos su verguenza. Vivian bofetea a su hija, a la que niega el derecho a juzgarla. Aída trata de convencer a Dante de que vuelva a la casa pero éste se niega rotundamente y es defendido por Abigaíl, quien enfrenta a su hermana poniéndola en su lugar.

A pesar de haber intentado hacer una carrera universitaria, Juan de Dios truncó sus estudios debido a su falta de dinero y es por ello que desde hace mucho tiempo trabaja en un taller mecánico que se ha ido a la quiebra, por lo que el dueño le da la mala noticia de que se ha quedado sin trabajo. Juan de Dios intenta ocultárselo a su madre mientras busca por muchas partes hacerse de un nuevo empleo sin conseguir nada, por lo que se desahoga con la Pingüica, quien le dice que ella sabe de alguien que seguramente lo ayudará. La mujer escribe una carta que entrega al muchacho junto con una dirección. Él acude al lugar: Las empresas Dantés, donde conoce a Abigaíl, quien le pide que le diga que desea pues el joven insiste en hablar con Leobardo, quien los sorprende y habla en privado con el muchacho. Al leer la carta, en la que Pingüica le dice que Juan de Dios es su hijo, el hombre queda atónico y hace que el joven le cuente su vida y lo difícil que ha sido para él salir adelante. Leobardo le pregunta por su madre pero Juan de Dios evita hablar de ella por lo que el hombre asimilia que la mujer continúa en la cárcel. Leobardo no promete nada a Juan de Dios, quien se marcha esperanzado de la empresa mientras que el hombre, preocupado, acude a su tía Brígida, a quien le pide consejo pues no sabe qué hacer ahora que ha aparecido su hijo bastardo, al cuál no desea desamparar y menos ahora que sabe que pronto morirá. Brígida le aconseja que se haga cargo del muchacho y lo ayude, pues en él no hay malicia ni ambición como en sus otros hijos, a los cuales podría darles una gran lección.

Thalía tiene un enfrentamiento con el padre Doménico pues la muchacha insulta a Marisela, a quien juzga por ser una ex presidiaria. A la defensa se suma la Pingüica, quien pone temenda tranquiza a la muchacha y después le hace saber a Juan de Dios lo que sucedió. A pesar de los ruegos de Thalía, Juan de Dios decide dar por terminada su relación con ella pues su primordialidad es su madre y no permite que se le ofenda. Le cuenta a Pingüica sobre la entrevista con Leobardo Dantés y, esperanzado, cree que el hombre lo ayudará. Pregunta cuál era el contenido de la carta pero Pingüica no se lo dice y le hace prometer que no le dirá a Maricela que ella lo ayudó ni con quién trabajará, pero Juan de Dios se lo cuenta al padre Doménico, quien no puede creer que la prostituta haya tenido el atrevimiento de mandar al muchacho con la peersona menos indicada.

Natalia de Jesús sueña con encontrar el amor pero teme a que éste nunca llegue debido al temor que ella siente hacia todos los hombres por el terrible suceso ocurrido en su pasado. Habla con Evelia, quien la alienta a que salga a la calle, recupere su vida y trate de ser feliz pues quizás es en la calle, en el exterior, donde la taciturna chica podría conocer muchachos, al amor con el que sueña, pero la muchaca siente demasiado temor por el exterior.

Pingüica tiene como hijo al sensual y atrevido Rocco, quien trabaja como stripper en un tugurio de transvestis. Ante él se muestra preocupada por Marisela pues teme a que no pueda rehacer su vida ahora que ha dejado la cárcel y así mismo por Juan de Dios, quien ha tenido una vida difícil. Rocco considera que con la suerte que tiene con las mujeres, Juan de Dios ha desperdiciado sus atributos pues él en muchas ocasiones le ha ofrecido que baile donde él, con la oportunidad de ganar mucho dinero, recibiendo siempre negativas. Pingüica asegura que Juan de Dios es un muchacho diferente a los demás.

Evelia se pregunta qué será de Marisela y junto con Brígida la recuerda. Ambas mujeres consideran que esa mujer era buena y que por eso mismo le sucedió lo que le sucedió. El ama de llaves se asombra cuando Brígida le dice que recién se ha enterado que Marisela dio a luz en la cárcel y que el bastardo que tuvo es hijo de Leobardo.

Marisela contempla una fotografía de Leobardo y llora amargamente por el engaño de éste. De boca del padre Doménico se entera de que el taller mecánico donde su hijo trabajaba se ha cerrado por lo que considera que ella deberá buscar también un trabajo para ayudarlo a solventar los gastos de la casa pero Juan de Dios se niega y le suplica que no lo haga. Sin embargo la mujer está decidida y argumenta que trabajar le servirá para olvidar lo que vivió en la cárcel y recuperar un poco de su vida.

Thalía acude a un tugurio de travestís, donde se encuentra con Rocco, el stripper proncipal, de quien es amante. Ambos se besan y ella presencia el show del sensual hombre, con quien se encirra en un privado y fornica, diciéndole que ya no hay nada que la ate a Juan de Dios, quien para su mala suerte se ha quedado sin trabajo. Cuando se lo encuentra, Rocco alienta a Juan de Dios para que saque provecho de su cuerpo y baile en el mismo tugurio que él pero el chico cree que eso va en contra de sus principio y prefiere seguir buscando trabajo, intentándolo sin lograr absolutamente nada.

Vivian confiesa a Leobardo la preocupación que siente por Aida, la cuál parece estar enferma y cada vez aleja más a su familia de ella. Leobardo considera que su hija tiene lo que se merece debido a sus traumas de juventud. Vivian cree que deben hablar con un psiquiatra para que la ayude pero Leobardo se niega y tempranamente, acompañado por su tía Brígida, el hombre se presenta ante su notario para hacer cambios en su testamento. Tras terminar, felíz, con carcajadas, Brígida confiesa a su sobrino que ella será la más feliz cuando él muera, pues la sorpresa que les espera a todos será inolvidable. Al paso de unos días Leobardo se presenta ante Marisela, a quien pide perdón por haberla abandonado en la cárcel y jamás haberla visitado. Le pide que lo deje conocer a su hijo pero ella se niega y le suplica que nunca los vuelva a buscar pues no desea nada del hombre que la hundió y la abandonó para guardar las apariencias. Leobardo se marcha y se topa con el padre Doménico, a quien jura que recompensará a Marisela y a su hijo por todo el mal que les hizo. Doménico recuerda al hombre la manera en que dio la espalda a la mujer que supuestamente amaba, aunque sin saber que ésta esperaba un hijo suyo. Leobardo llora ante el sacerdote pues se siente terriblemente culpable. Doménico se atreve a preguntarle si él fue el responsable del asesinato por el que Marisela fue a la carcel. Ofendido, Leobardo asegura que no.

Marisela se decepciona de la Pingüica cuando el padre Doménico le confiesa que la mujer envió a Juan de Dios a pedirle trabajo a su padre, aunque no le dijo la verdad, pero sí enteró a Leobardo de la existencia de su hijo. Marisela reclama a su amigo el haber cometido semejante imprudencia pues teme a que Leobardo quiera acercarse a su hijo y entonces Juan de Dios descubra la verdad.

Andrea habla con Diego, a quien confiesa que ella tampoco desea vivir en casa de sus padres. Son sosprendidos por Natalia de Jesús, quien les propone que ambos vivan en la mansión Dantés, en la que hay espacio suficiente para ellos. Son sorprendidos por Aída, quien prohíbe a sus hijos que hablen con Natalia de Jesús, a la que exige que se aleje de su familia. Natalia de jesús intenta explicar a su hermana la ayuda que desea darles a sus sobrinos pero a cambio recibe un par de cachetadas. Entonces interfiere Evelia, quien defiende a la muchacha, poniendo en su lugar a Aida, la cuál intenta irse con sus vástagos pero éstos se niegan a acompañarla. Entonces Aída acude a la iglesia, donde se desahoga con el padre Doménico y confiesa el repudio que siente hacia su familia, recibiendo solo acusaciones del hombre, quien le aconseja que medite y no se confunda, pues aunque se siente muy cercana a Dios por sus actos pareciera estar completamente alejada de él.

Evelia cuenta a Brígida el altercado entre Aída y Natalia de jesús y la tía acude a su sobrina, no para consolarla, si no para exigirle que de una buena vez por todas se arme de valor y enfrente su pasado para así poder enfrentar a la vida. La obliga a acompañarla a dar un paseo en auto, donde le habla de dos secretos que sus padres guardan y de los cuales ella podría sacar provecho para darles un escarmiento a sus hermanos, los cuales siempre la han despreciado. 
Cuando Brígida está a punto de revelar esos secretos, el auto se detiene pues ha sufrido una falla y el chofer les dice que quizás deberán tomar un taxi. Asustada, Natalia de Jesús se niega, pues no desea tener más contacto con el mundo exterior. Casualmente por el rumbo camina Juan de Dios, quien al presenciar el accidente, acude a las mujeres y ofrece su ayuda argumentando ser mecánico automotríz. Cuando Juan de Dios y Natalia de Jesús se miran a los ojos y él tima su mano por accidente, entre los dos nace una fuerza súbita de pasión que los hace enmudecer y temblar. El muchacho arregla el auto y Brígida le ofrece una fuerte gratificación que él rechaza. Brígida pide a su chofer que investigue en donde vive Juan de Dios y más tarde cuenta a Salud que, al parecer, Natalia de Jesús se enamoró a primera vista de un muchacho muy apuesto que, por desgracia, por su apariencia parecía un muerto de hambre. Las mujeres celebran mientras que la muchacha no deja de pensar en aquél mecánico que tocó su mano y del que se enamoró. Lo mismo le sucede a Juan de Dios, quien le cuenta a su madre que accidentalmente conoció a la muchacha más bonita del mundo y creer que se ha enamorado.

La fiesta de aniversario de bodas de Vivian y Leobardo se celebra en la mansión, con una fiesta exquisita en la que la mejor sociedad de la ciudad se ha reunido. A ella asiste Natalia de Jesús, a quien todos celebran su belleza y aplauden cuando toca el piano a petición de sus padres, dejando al descubierto un gran talento, mientras que Galilea se ve a escondidas con Carlos, con quien se besa siendo descubiertos por Evelia, quien recomienda a la muchacha que se ande con cuidado pues si sus padres se enteran de quién es su amante, será él quien sufra las consecuencias. Galilea no teme a ello y decide exhibirse con Carlos, a quien Abigaíl asegura que si se encarga de hacer que Galilea se case con él, lo gratificará con una fuerte suma de dinero. Carlos le pregunta porqué su interés en que él haya enamorado a su hermana pero Abigaíl no se lo dice, aunque en el fondo, desea que su padre se lleve una mala impresión de Galilea y la desherede, así sólo él podría volverse dueño absoluto de toda su fortuna. No cuenta con que Leobardo descubre a Galilea con Carlos y aunque no le gusta verlos juntos acepta su relación cuando ella le explica que ama al hombre y desea estar con él. Leobardo da a su hija el consentimiento para que se relacione con el hombre pero después, a solas, exige a Carlos que se aleje de su hija y ante la negativa del entrenador le ofrece dinero que Carlos rechaza, riendose por la facilidad que tienen los hombres de la familia para ofrecer dinero a cambio de conseguir lo que quieren.

Octubre 2013. Vivian se preocupa por la ausencia de Aida y pide a sus nietos que pregunten a Gastón en donde se encuentra su hija pero los muchachos no logran nada ya que su padre se encuentra demasiado alcoholizado y asegura que su mujer, el día que juró fidelidad en la iglesia, se la juró a Dios, del que no se separa, pero no a él. Aída aparece, feliz, radiante, sorprendiendo a todos, incluso a su familia, por su actitud jovial que no es mas que una farsa preparada para los invitados.

Intimidada por tanta gente presente, natalia de Jesús decide encerrarse en su habitación, donde pinta el rostro de Juan de Dios, recordando el momento en que lo conoció. Habla con Dios, al que confiesa sentir algo más fuerte que ella por ese hombre, el cuál con su solo recuerdo le devuelve poco a poco las ilusiones, las ganas de volver a vivir.

Varias mujeres se acercan a Abigaíl, dispuestas a convertirse en amantes o esposas pero él parece rechazarlas a todas y aclara a los invitados que una mujer le impediría alcanzar sus propósitos y que, a demás, no desea ser solo de una, si no de todas, causando risas entre los presentes. Abigaíl se intimida cuando Brígida comenta que su sobrino no gusta de las mujeres... Al menos no de las que desean cazarlo dejando notar que solo lo desean por su dinero.

Feliz, Galilea le cuenta a Natalia de Jesús que su padre ha aceptado su relación con Carlos, al que ama completamente. La alienta para que conozca el amor en alguien y se sorprende cuando la hermana menor le dice que ha conocido a alguie y que, aunque lo ha visto solamente una vez, siente que el corazón se le sale del pecho con tan solo pensarlo.

Brígida le da a Leobardo, como presente de aniversario, una gran noticia: Ha descubierto que Marisela Vidal salió de la cárcel hace un tiempo y ella ha descubierto, por accidente, su paradero. Cuando el hombre le pregunta cómo es que lo supo, la mujer, sonriente, sobre su silla de ruedas, le pide que se acerque y al tocarle el rostro se lo gira hacia la entrada de la casa: Leobardo se asombra al ver entrar a Juan de Dios, quien se acerca y al cuál Brígida presenta como su invitado. Cuando Vivian se acerca y se le presenta ante el muchacho, se aterra pues presiente que lo conoce de alguna parte. Abigaíl se presenta y se asombra con la belleza del muchacho, mas con arrogancia no hace más que incomodarlo sin que nadie lo defienda por lo que se siente menospreciado. Brígida, contenta, pide a Abigaíl que por la noche la visite en su habitación pues tiene una sorpresa para él. Abigaíl, quien siempre ha sido cercano a la mujer y ansía heredarla, le promete que la visitará. 
Mientras, la mujer pide a Juan de Dios que no haga caso de las frivolidades de la gente con dinero, aconsejándole que aprenda todo cuanto pueda. Manda a llamar a Natalia de Jesús, quien se encuentra encerrada en su habitación y no desea salir. Entonces manda al muchacho a su habitación. Natalia de Jesús se sorprende al ver a Juan de Dios ante ella. Él, temeroso, se acerca y le confiesa que desde que la vio en la calle no ha dejado de pensar en ella. Natalia de Jesús se muestra tímida e insegura. Él le pide que lo acepte como amigo. Le cuenta de lo triste que ha sido su vida y convivir con los demás por la vergüenza de tener a su madre en la cárcel a pesar de ser inocente y las peripecias por las que ha atravesado para superarse y salir adelante. Natalia de Jesús siente que ambos han sufrido con la misma intensidad por lo que inesperadamente lo besa, derramando unas lágrimas al cerrar los ojos. Le confiesa amarlo y él, tras corresponderle, le dice que ella es la mujer que siempre se le había aparecido en sueños y de la cuál, desde que era un adolescente, ha estado enamorado. Está a punto de besarla pero son descubiertos por Vivian, quien aterrada por lo que ha visto abofetea al muchacho y lo corre de su casa. Juan de Dios es defendido por Natalia de Jesús, quien lo presenta como su amigo y exige a su madre respeto para él. Juan de Dios se disculpa y se marcha de la habitación, de la fiesta, de la casa, entristeciendo a brígida y también a Natalia de Jesús, a quien Vivian le recrimina el ser amiga de un muerto de hambre que no vale nada.

Marisela sufre por no poderle decir la verdad a su hijo así como por no poder hacer nada para demostrar que ella es inocente del crimen por el que se le culpó hace tantos años y del que está segura que alguien de la mansión Dantés fue responsable. Doménico reza con ella y trata de llenarla de fuerzas para enfrentarse a la vida y olvidarse de lo que sucedió.

Tras terminar la fiesta en la mansión, ya de noche, Abigaíl acude a su cita con Brígida, quien le pide que la ayude a volver un hombre importante a Juan de Dios, al cuál desea proteger. Abigaíl se niega y se burla de ella, preguntándole si ese muerto de hambre será su heredero. La mujer, a carcajadas, le dice que no, pero que quiere fastidiar a alguien, divertirse un poco por el tiempo que le queda de vida. Da un cheque a su sobrino, quien se ríe de ella pues la cantidad que le ofrece es una miseria. La subestima y se niega a ayudar a Juan de Dios además de exigir que la mujer le diga lo que era tan importante. Brígida se niega rotundamente a confesárselo pues si él no la ayuda ella no le revelará el secreto. Abigaíl sale de la habitación entonces y al acercarse al despacho descubre a Leobardo hablando con su gran amigo Roque Escamilla, al que confiesa que ha descubierto que Abigaíl no es el único hijo varón que tiene, si no que existe otro al que nadie conoce y del que se ha enterado y al que ha reconocido legalmente para así nombrarlo en su testamento. Enfurecido, Abigaíl enfrenta a su padre, a quien le exige que le diga si es verdad que tiene un hijo bastardo. Roque se disculpa y se marcha y ante la altanería e imprudencias de su hijo, Leobardo le grita que calle y le recuerda que son hombres y que todo hombre tiene por ahí uno, dos o más hijos ilegítimos, y que es normal. Abigaíl exige a su padre que le diga en donde está ese hijo suyo y Leobardo asegura no saberlo. Abigaíl lo acusa de mentiroso y confiesa saber que lo ha nombrado en su testamento. Ambos hombres discuten fuertemente y Leobardo se siente mal. Cuando toma sus medicinas para tomárselas, Abigaíl se las arrebata y se las arroja al suelo, exigiendole que deje de hacerse el enfermo y le diga el paradero del bastardo que le arrebatará todo lo que por derecho le corresponde. Leobardo no dice una sola palabra y entonces Abigaíl sale, furioso. Jura que encontrará al bastardo y lo matará. Vivian y Galilea acuden a Leobardo en compañía de Andrea y Diego. Las mujeres gritan aterradas. Vivian sale y da la noticia de que Leobardo ha muerto. Sintiéndose responsable por la muerte de su padre y frustrado por tener que compartir la fortuna de éste, Abigaíl se encierra en su habitación, llena la tina del baño y se sumerge, cortándose las venas mientras que, a solas, en la oscuridad, Brígida se carcajea al escuchar los gritos desesperados de todos asegurando que a partir de ese momento vivirán una terrible tragedia de la cuál ella manejará los hilos.

Natalia de Jesús no entiende lo que sucede y acude a Brígida, quien le dice que al parecer su padre ha muerto. La muchacha llora amargamente y al caminar por un pasillo descubre la habitación de Abigaíl abierta. Entra. Se lleva una fuerte impresión al ver a su hermano como muerto, bañado en sangre, dentro de la tina. De inmediato pide socorro a Irene, a quien le dice que Abigaíl se ha suicidado. Irene desespera. No puede creer la pesadilla que está viviendo. Una ambulancia llega y se lleva a Abigaíl al hospital. Diego lo acompaña y da aviso a su madre de lo que sucede. Aída llora las tragedias y se refugia en los brazos de Gastón.

Cuando Marisela lee en el periódico el deceso de Leobardo, se impresiona y llora. Pingüica la consuela y la alienta para que reclame lo que por derecho le corresponde a su hijo pero la mujer e niega y cree que es mejor que todos crean que ella sigue en la cárcel y que Juan de Dios siga pensando que su padre fue Ignácio Andrade. No sospechan que Thalía las ha escuchado y que, ambiciosa, ha decidido reconquistar a Juan de Dios y casarse con él para volverse una mujer millonaria, por lo que busca al muchacho en el taller mecánico e intenta seducirlo. Se lleva una terrible sorpresa cuando él le dice que ya no está interesado en ella.

Tras enterrar a Leobardo, Vivian y Galilea acuden al hospital para preguntar por la salud de Abigaíl, quien con llanto les confiesa haberse sentido desesperado y frustrado pues antes de morir Leobardo le confesó que tiene un hijo bastardo al cuál contempló en su testamento. Vivian no puede creer que su marido se haya atrevido a tanto y abraza a Galilea. Las dos lloran y Abigaíl les exige que hagan algo pues no pueden permitir que alguien más les arrebate su herencia. Aunque Vivian acude a Roque para que la ayude legalmente, Galilea está decidida a aceptar lo que su padre haya dispuesto.

Thalía le cuenta a Rocco del dinero que heredará Juan de Dios. El stripper habla con su madre y le pide que le diga lo que sabe. La Pingüica le miente y asegura que lo que Thalía escuchó son tonterías de ella, quien recordaba con Marisela lo que hubiera sido de Juan de Dios si su padre hubiera sido un hombre adinerado. Rocco entonces le hace saber eso a Thalía, quien lamenta que todo haya sido una confusión. Los dos se besan y son descubiertos por Juan de Dios, quien después agradece a Rocco el que le haya quitado de encima a Thalía y a quien le cuenta estar perdidamente enamorado de una muchacha a la que ya conocía a través de sueños. Rocco se ríe de su amigo mas le agradece que la amistad no se pierda por su relación con Thalía.

Brígida se siente más fuerte que nunca y confiesa a Evelia que hará justicia pues después de todo los padres de Leobardo nunca quisieron a Irene, la cuál siempre fue una cualquiera, y mucho menos ella, quien siempre consintió a su sobrino y supo que su matrimonio con su mujer fue un arreglo debido a que ella se embarazó para atraparlo. Recuerda con nostalgia a Marisela, quien sí le agradaba y quien realmente amó a su sobrino, sin ambiciones de por medio. Evelia recuerda a la mujer con la misma nostalgia y lamenta que haya ido a parar a la cárcel. Brígida le confiesa que ha salido libre y que tiene un hijo de Leobardo. Un hijo al que ella ayudará y del cuál se ha enamorado Natalia de Jesús. Salud se impacta al descubrir que ese muchacho es Juan de Dios.

Conmovida por la repentina muerte de su padre, Aída pide perdón a Vivian, pues desde siempre los agredió a ella y Leobardo, culpándolos de su mala suerte apra elegir a los hombres de su vida y sobre todo a Gastón, quien es un alcohólico. A ellas se suma Galilea, quien aconseja a Aída que pida perdón a Natalia de Jesús, a la que siempre ha despreciado. Aída se niega rotundamente y deja claro que a Natalia de Jesús jamás la aceptará, pues ella es la responsable de la ruptura amorosa de sus padres.

Abigaíl habla con Gastón, a quien entera de la existencia de un hijo de Leobardo. Le exige que lo ayude a encontrarlo y eliminarlo pues éste puede reclamar parte de la herencia. Se desalienta cuando Gastón le niega su ayuda argumentando que si la voluntad de Leobardo era heredar a ese hijo deben cumplirla. Entonces Abigaíl pide a su cuñado discreción pues nadie debe enterarse de la existencia de ese hijo bastardo. Gastón considera que si Vivian ya lo sabe, entonces lo más probable es que toda la familia lo sepa.

Cuando Juan de Dios se entera de la muerte de Leobardo, de inmediato acude a Natalia de Jesús y Brígida para darles el pésame. La muchacha se aferra a él y le pide que nunca la deje. Él la besa y le promete que trabajará fuerte para conseguir el dienro necesario para poderse casar con ella. Brígida suplica al muchacho que la deje ayudarlo, por lo menos pagandole sus estudios para que pueda abrirse paso con nuevas oportunidades. Salud aconseja a Juan de Dios que acepte y éste termina cediendo.

Aida se siente peor que nunca y descarga su furia en Gastón, al que insulta, menosprecia y hasta llega a golpear. Él, sereno, le pide que se divorcien pues cree que ninguno se respeta y entre los dos se acabó el amor. Aída está segura de que él es la crúz que ella eligió y con la cuál debe vivir hasta la muerte por lo que se niega a darle el divorcio. La mujer se refugia en Diego y Andrea, a quienes pide que vuelvan con ella. Los muchachos lo hacen pero cuando Andrea decide salir con su tía Galilea, Aída se opone pues teme a que su hija adopte las costumbres de su hermana, a la que cree una inmoral e indecente. Aún así, Andrea decide ir con su tía, quien le aconseja que no se deje manipular y convenza a gastón de buscar ayuda para Aída, la cuál está enferma y por eso actúa de la manera en que lo hace. Las interrumpe Carlos, quien besa a su amada y presenta a su amigo Wolf, quien queda impactado con la belleza de Andrea, a quien decide conquistar, siendo correspondido.

Juan de Dios encuentra un nuevo trabajo como repartidor de pizzas, situación que causa risa a Rocco, quien lo invita al club en que se desnuda para que conozca de ese mundo, Juan de Dios acude pero lo que ve le disgusta y más cuando los transvestis y otros homosexuales se le acercan para tocarlo e insinuársele. Sale huyendo, decidido a continuar siendo repartidor.

Abigaíl busca a Diego, a quien ha decidido darle trabajo como su asistente en la empresa. Aida le pide que hablen y la mujer desahoga sus sufrimientos así como deja entre ver que Gastón desea divorciarse de ella. Abigaíl le asegura que ella es la única culpable dell alejamiento de sus hijos y de que su marido no desee más estar con ella pues se convirtió en una mujer exageradamente religiosa y obsesiva que en vez de dar el amor y la paz que tanto profesa, solo causa caos. Llorando, Aida jura que todo lo ha hecho por el bien de su familia. Abigaíl entonces le aconseja que por ese bien busque ayuda e intente volver a ser la que una vez fue. Aída explota pues cree que Abigaíl, al iguál que los demás, cree que está loca.

Vivian piensa en el pasado y deja al descubierto el odio que siente hacia Maricela Ugalde, la mujer que asesinó al hombre al que ella amaba. Llena de dolor y de odio, ruega porque la mujer jamás salga de la cárcel. Es sorprendida por Brígida, quien le pregunta si la conciencia no la deja tranquila. Vivian se muestra indignada por la decisión de incluír a su bastardo en su testamento. Brígida le recuerda que el hombre también s ehizo cargo de su entenada, Natalia de Jesús, la hija bastarda de Vivian, producto de sus amoríos con aquél bandido que intentó escapar con el dinero que le había robado a Leobardo. Vivian entonces calla y se retira. Brígida jura que apenas principia el calvario de todos. Acude a la iglesia, donde después de muchos años se ve con el padre Doménico, a quien pide su complicidad para que Juan de Dios sea un hombre de bien. El sacerdote duda de la mujer pues ella en su momento también dio la espalda a Marisela. Brígida confiesa al sacerdote que la mujer siempre fue de su agrado pero ella no podía estar del lado de una asesina, mas ahora que ha descubierto la existencia de Juan de Dios, quiere convertirlo en alguien importante pues solo el muchacho tiene las agallas y el corazón para ser un verdadero Dantés y manejar la fortuna de su familia.

Natalia de Jesús se encuentra a escondidas con Juan de Dios. La muchacha se deja besar y le confiesa que, a pesar de todo, no siente el más mínimo dolor por la murete de su padre, el cuál siempre la menospreció y jamás perdió la oportunidad de humillarla. Juan de Dios le dice que se ha inscrito a la universitad y terminará sus estudios de ingeniería para poder trabajar y casarse con ella. Natalia de Jesús lo besa, lo felicita, son vistos por Galilea, quien se siente feliz por su hermana y decide callar sobre lo qu eha visto, ofreciendo su amistad al muchacho sin sospechar que es su medio hermano.

Roque se presenta ante Marisela para cominucarle que Juan de Dios debe presentarse a la lectura del testamento del finado. Marisela de inmediato se lo cuenta al padre Doménico quien le aconseja a la mujer que deje que su hijo reciba la herencia pero Marisela tiene miedo. Pingüica, quien los escucha se arma de valor y dispuesta a hacer algo por Juan de Dios se presenta en la mansión Dantés y pide hablar con Brígida. Evelia la lleva hasta la mujer, a la que cuenta ser amiga de Marisela, quien ha salido de la cárcel y no desea que su hijo, Juan de Dios, reciba la herencia de su padre. Brígida pide a la prostituta que la lleve a Marisela, a la que abraza fuertemente en cuanto la ve y con quien habla del pasado. Marisela asegura que ella no mató al hombre por el que fue a prisión, si no que solo quiso detenerlo porque él y Vivian estaban dispuestos a fugarse y ella solo intentó detenerlo. Brígida no le cree pero aún así la alienta para que acepte que Juan de Dios reciba su herencia y salga adelante. Ante tantas negativas de Marisela, Brígida le pide que entonces la deje a ella hacerse cargo del muchacho y prepararlo, para que llehado el momento pueda recibir lo que por derecho le corresponde. Pingüica acorrala a su amiga, quien termina accediendo a la propuesta de Brígida, quien más tarde cuenta a Evelia lo que habló con la mujer. Evelia cree en la inocencia de Marisela y entonces las dos mujeres se preguntan quién pudo haber matado entonces al amante de Vivian.

DIAS DESPUES: Es la lectura del testamento de Leobardo, quien ha repartido tres cuartas partes de su fortuna entre cuatro personas: Helena, su esposa, Aída, Abigaíl y Galilea, sus hijos legítimos, y una cuarta parte a su ahora hijo legítimo: Juan Alfonso Dantés Ugalde o así mismo a Juan de Dios Andrade Ugalde, a quien también hace participe de las ganancias de sus empresas y hereda la mitad de su parte de la mansión Dantés, la cuál compartirá con Galilea, dejando como alvacea a la tía Brígida. Esto cae de sorpresa a todos, principalmente a Aída, quienno sabía de la existencia de un hermano ilegítimo. Abigaíl las reúne a todas y les hace ver que deben hacer algo para impedir que un muerto de hambre, un bastardo, reciba la herencia de su padre. Galilea se pregunta porqué Leobardo no heredó a Natalia de Jesús. Vivian calla y entonces Aída le dice la verdad a su hermana: Natalia de Jesús no es hija de su padre, si no otra bastarda más. Vivian abofetea a Aída y le prohíbe que vuelva a expresarse así de su hermana. Aída grita que esa bastarda no es nada suyo. Abigaíl les dice entonces que deben hacer algo para impedir que Juan de Dios reciba la fortuna de su padre, por lo que deben encontrarlo y, si es preciso, matarlo. Los escucha Evelia, quien de inmediato se lo comunica a Brígida, quien envía a Roque a casa de Marisela para advertirle que su vida y la de su hijo corren peligro mientras sigan viviendo en el mismo lugar por lo que le proporciona dinero y le entrega las llaves de un modesto departamento en el que de ahora en adelante habitarán. Marisela llora pues está sucediendo lo que se temía. La mujer se desahoga con el padre Doménico, quien está decidido a apoyarla y defenderla y le ofrece su propia casa para que ella y su hijo vivan allí pero marisela tme a que su hijo se entere de la verdad. Pingüica la apoya y hablan con Juan de Dios, a quien llevan al nuevo departamento y Marisela lo engaña diciéndole que lo ha rentado con el dinero que se le entregó por el tiempo en que trabajó en la cárcel, mientras que Brígida goza del escarmiento que están a punto de sufrir la esposa e hijos de su difunto sobrino, al cuál le juró que un día se vengaría del interés desmedido de Vivian, quien una vez fue una pordiosera que ahora se pavonea con ínfulas de gran señora.

Andrea se ve con Wolf, quien no deja de llenarla de cimplidos y la besa repentinamente. Le pide que sea suya y ella, dejándose llevar por los consejos de Galilea, se entrega a él, mientras que Galilea descubre a Carlos besándose con otra de las socias del club por lo que lo abofetea y decide terminar su relación. Él le explica que no ha sido más que una trampa de esa mujer pero Galilea seniega a creerle.

Noviembre 2013. A Natalia de Jesús no le extraña que su padre no la haya heredado. Esto causa las burlas de Abigaíl, quien confiesa a su tía Brígida estar dispuesto a destruír al bastardo de su padre. La mujer le ofrece su apoyo así como le avisa a la familia que ha decidido proteger al muchacho que la ayudo algúna vez, cuando sufrió un accidente en el coche. Abigaíl se niega pero la anciana ha tomado la decisión y les recuerda a todos que la mitad de la casa es suya porque siempre perteneció a su familia y la otra mitad fue heredada a Galilea, quien al sospechar que ese muchacho es el enamorado de Natalia de Jesús accede a que su tía haga su voluntad, pasando por encima de Abigaíl y de Vivian, su madre.

Aída cada día empeora más y constantemente ataca a Gastón, quien decide que lo mejor será que él se marche de casa. Toma sus cosas y se va a pesar que ella lo jalonea y de rodillas le suplica que no la deje. En su soledad, Aída llora llena de amargura y culpa a todos de su sufrimiento.

En la universidad, Juan de Dios conoce a Diego y Andrea, con quienes hace una gran amistad a pesar que los hermanos son menores que él. Al llegar a casa, cuenta a su madre quienes son las personas que conoció y a qué familia pertenecen. Asustada, Maricela cree que el destino la está acorralando por lo que quizás sea mejor presentarse ante los Dantés. Acude a hablar con Roque, quien le dice que, en su testamento, Leobardo testificó claramente que deseaba que su hijo viviera en su mansión, de la cuál, junto con Galilea, también es heredero. Aconsejada por el hombre y alentada por Pingüica y el padre Doménico, Marisela entonces decide hablar con su hijo y contarle la verdad. A Juan de Dios le resulta dificil creer que su padre no es el hombre con el que creció, si no un perfecto desconocido que abandonó a su madre cuando ésta fue encarcelada. Rechaza todo lo que le han heredado y habla con Brígida, quien le aconseja que acepte su realidad y también la voluntad de su padre, contandole que hasta ante de morir el hombre supo de su existencia. Lo convence de que se mude a vivir a la mansión Dantés y el muchacho asegura que si no puede llevar con él a su madre no lo hará. Brígida, como dueña de la mitad de la mansión, le asegura que también Marisela puede vivir allí. Durante la cena, Brígida anuncia a la familia saber de los planes que tienen para deshacerse del hijo ilegítimo de Leobardo, al cuál ella ha decidido llevar a vivir a la mansión. Advierte que no se tentará el corazón para pedir que se marche del lugar a quien se oponga a su decisión y a quien intente hacer algo en contra del muchacho o de su madre, quien también vivirá en la casa. Galilea, quien poseé una cuarta parte de la casa, apoya a Brígida y asegura querer conocer a su hermano, no así Abigaíl, quien asegura que Juan de Dios no es más que un oportunista.   

Brígida le aconseja que entonces busque un lugar donde vivir. Molesta, Vivian reclama a Brígida el que siempre esté de acuerdo en todo lo que a ella le molesta. Brígida le responde que como esposa de su sobrino ella siempre le resultó molesta también y sin embargo se tragó su orgullo y ha tenido que soportarla por años.

Natalia de Jesús no deja de pensar en Juan de Dios. Se sueña casándose con él y cuando piensa en la luna del miel el recuerdo de la violación empaña su alegría. Llora amargamente y es descubierta por Evelia, quien la consuela y le pide que solo piense en el amor que siente por su novio, el cuál la ama, la respeta, y entenderá lo que le sucedió.

Al paso de unas semanas, finalmente Juan de Dios y Marisela, acompañados por Roque, llegan a vivir a la mansión Dantés y al verlo, Natalia de Jesús se desmaya, alarmando a Helena. La muchacha habla con Evelia, a quien le dice que su hermano es el chico del que ha está enamorada. Esto lo escucha Abigaíl, quien de inmediato se lo comunica a Helena, quien cree que puede sacar provecho de la situación pues finalmente su hija y el bastardo no llevan la misma sangre.

La Pingüica de nueva cuenta tiene un enfrentamiento con Thalía pues la encuentra metida en su cama y con su hijo. La saca de las greñas y a bofetadas mientras le deja claro a Rocco que no quiere que él se enrede con alguien como esa muchacha, la cuál es mala y jamás lo amará verdaderamente. Rocco se ríe de su madre y le asegura que él jamás se enamoraría de alguien como Thalía.

Roque lleva a Juan de Dios a las empresas familiares y ambos tienen un altercado con Abigaíl, quien ha quedado al mando de todo. Roque le recuerda lo estipulado en el testamento de su padre y le dice que su medio hermano ocupará el lugar que él tenía antes como director general. Juan de Dios entonces comienza a trabajar en las empresas, apoyado por Diego, quien se ofrece a ayudarlo en todo cuanto pueda, despertando los celos y rencor de Abigaíl, quien asegura que se encargará de hacerle la vida imposible al bastardo.

Carlos busca a Galilea y logra reconciliarse con ella. Le pide que se casen pues es la única manera de estar completamente juntos pero la muchacha considera ser demasiado joven y no sabe si él sea el hombre con el que quiera compartir su vida.

Juan de Dios habla con Natalia de Jesús, quien se siente confundida al igual que él pues han descubierto que son hermanos. Brígida habla con ambos y les cuenta la verdad sobre porqué Leobardo siempre despreció a la muchacha y no la heredó. Al enterarse de que ella también es una hija bastarda, Natalia de Jesús se llena de tristeza pero se siente en paz pues puede amar libremente a Juan de Dios, con quien se besa, sintiendose feliz ahora pues lo tendrá más cerca que nunca. Cuando se encuentra a solas con Vivian, le pide que le diga quién fue su verdadero padre. La mujer se estremece al darse cuenta de que su hija está enterada de la verdad y le dice que su padre fue el hombre que Marisela asesinó y por el cuál pasó treinta años en la cárcel. Natalia de Jesús le pregunta a Brígida si lo que su madre le ha dicho es verdad. La mujer le dice que sí, por lo que la muchacha se confunde respecto a lo que siente por Juan de Dios., al cuál rechaza desde ese momento, guardando su distancia. Es Evelia quien le dice al joven hombre lo que sucede. Él intenta habla con Natalia de Jesús, a la que jura que su madre es inocente y no mató a su papá.

Aida se enfrenta a Marisela, a la que acusa de ser una trepadora que supo salirse con la suya a pesar de ser una asesina. Marisela asegura ser inocente y estar dispuesta a demostrarlo pero Aida no le cree y no hace más que insultarla. Aparece el padre Doménico, el cuál pone un límite a Aída, quien lo corre de la mansión por estar del lado de una criminal. Doménico se niega a marcharse y acude al jardín con Marisela, quien llora, preocupada, pues cree que vivir en la mansión será un infierno.

Abigaíl habla con Brígida y le reclama el estar de lado de la segunda familia de su padre. La mujer, burlona, le asegura que ella está del lado de la justicia y que es imparcial. Abigaíl le recomienda que no juegue con fuego o podría quemarse.

Vivian aconseja a Natalia de Jesús que se aleje de Juan de Dios y lo odie y desprecie pues no es más que un farsante que ha llegado para arrebatarles lo que les pertenece. La muchacha no deja de pensar en el amor que siente por el muchacho mas cree que quizás es mejor seguir los consejos de su madre.

Wolf cuenta a Carlos lo ardiente que resulta ser Andrea en la cama. Cuando el entrenador se encuentra con la muchacha en el club, se le acerca comenzando un ritual de seducción. Ambos terminan besándose y se convierten en amantes con el tiempo, engañando así tanto a Wolf como a Galilea, quien cada vez vuelve más su confidente a Andrea, quien siente culpa pero no desea terminar su affair con el ardiente entrenador.

Roque se acerca cada vez más a Marisela, quien le pide ayuda para demostrar su inocencia. Éste decide ayudarla y comienza a hacer averiguaciones, poniéndose en contacto entonces con un viejo amigo, el teniente Francisco Coronel, a quien le apasiona el caso y comienza a investigar, siendo Vivian la primera interrogada. La mujer parece muy nerviosa y asegura que en su tiempo ella amaba a Víctor, su amante, al cuál hubiera sido incapaz de hacer daño pero no es lo mismo qu cuenta Brígida, quien confiesa al teniente un sin fin de secretos que su familia ha guardado y cómo ella misma fue testigo de que, cuando Marisela era asistente de su sobrino y se enteró de que Vivian y Víctor huirían juntos, él la mandó a detenerlos, hasta que encontró al hombre muerto, tomó la pistola, la tomó y por ello fue culpada.

Juan de Dios padece el rencor de Abigaíl en las empresas Dantés y ambos tienen un fuerte enfrentamiento que casi termina a golpes. Roque y Diego logran separarlos y es Roque quien aconseja a Abigaíl que acepte la realidad pues tendrá que ver a Juan de Dios como su hermano le guste o no. Abigaíl se niega y jura que tarde o temprano eliminará al intruso por lo que contrata a unos maleantes que ponen tremenda golpiza a Juan de Dios, alarmando a Marisela, quien teme a que su hijo le suceda algo, mientras que Abigaíl confiesa a Vivian que fue él el autor intelectual de la paliza al bastardo. Ambos ríen y se abrazan. Natalia de Jesús los escucha y el amor que siente por Juan de Dios la hace cobrar fuerzas y salir de la mansión, tomando un taxi que la lleva hasta el hospital, donde con llanto pide perdón al muchahco y lo besa, asegurándole que si lo llega a perder, ella moriría. Marisela, consolada por Pingüica y Doménico, siente paz, pues al menos la mujer a la que su hijo ama está a su lado. Los tres hablan sobre Natalia de Jesús, a quien Pingüica le pregunta su edad. Al saberla, descubre que si la muchacha es hija de Victor, entonces sería de la misma edad que Juan de Dios, sin embargo es menor. Andrea se asombra y cree que entonces Vivian no solo fue amante del asesinado, si no que debió tener amorios con otro hombre después de él. Se aterra cuando Pingüica le dice que quizás pudo tenerlo desde que ya tenía relaciones con el otro. De inmediato Marisela contacta a Francisco, a quien le dice que ha descubierto que Vivian tenía otro amante a demás de Víctor, con el que duró mucho más tiempo.

Diego descubre información ilícita que compromete a su tío Abigaíl. Decide callar y guardársela para él mismo. Sigue escarbando y, sin querer, en unos archivos viejos de la bodega encuentra información sobre el asesinato de Víctor. Se lleva una sorpresa al ver fotos del cadaver. Decide que también conservará esa información. Cuando sale de las empresas se topa con Thalía, quien busca a Juan de Dios. La muchacha se entera de que el chico está en el hospital sin embargo ha quedado encantada con Diego, quien la invita a tomar algo.

Francisco habla con Roque, a quien le dice que muchas cosas en el caso de la muerte de Victor no se resolvieron y que todo pareciera que a las autoridades se les pagó para que no siguieran con el caso, culpando a Marisela para así ocultar a alguien. Roque se lo hace saber a la mujer, quien está segura de que el asesino de Víctor se encuentra en la mansión Dantés o que, quizás, de no estarlo, también pueda estar muerto.

TIEMPO DESPUES: Apoyada por Juan de Dios, quien ya ha sido dado de alta del hospital, Natalia de Jesús comienza sus sesiones con el doctor Travernier, el cuál conoce a su familia y está decidido a ayudarla hasta que supere el trauma con el que ha vivido durante tantos años.

Davinia y Michelle Alcázar han regresado del extranjero y visitan a Brígida, vieja maestra de Davinia, a quien la mujer presenta a Alfonso, el hijo “desaparecido” de su sobrino Leobardo, de quien Davina siempre estuvo enamorada. Davinia, mujer de mundo y de personalidad liberal, clava los ojos en el muchacho, por el que Brígida pide un favor a su amiga: Que se encargue de prepararlo y enseñarle todo lo mejor del comportamiento de la gente bien pues desea presentarlo en sociedad. Davinia accede y comienza a prepararlo, mientras que Michelle, gran amiga de Natalia de Jesús, aconseja a esta que también comience una transformación. Lo hace, y así, mientras él aprende y se titula en la universidad, Natalia de Jesús deja atras el pasado con ayuda del doctor Travernier, comenzando a tener contacto con el exterior con la ayuda de Michelle.

Rocco tiene encuentros secretos con alguien, ante quien se desnuda y se deja tocar a cambio de mucho dinero. Esa extraña persona lo somete a juegos sexuales extraños que en un principio lo intimidan pero a los cuales comienza a tomarles gusto pues cada vez la paga es mejor.

Aída visita las empresas Dantés y se asombra al ver a Diego besándose con Thalía. La mujer arma un escándalo y Abigaíl la manda a sacar advirtiéndole que si vuelve se le negará la entrada.

Galilea descubre que la relación entre Andrea y Carlos ha crecido y lo habla con Wolf, a quien no le importa que su novia y su amigo intimiden tanto. Galilea habla con su sobrina y le pide que le explique como es que hay tanta confianza entre ella y su novio. Andrea deja descubrir que ella y Carlo se han hecho muy buenos amigos, descarándose al confesar que si llegado el momento, él se interesara seriamente en ella, no dudaría en iniciar una nueva relación. Galilea aconseja a su sobrina que se ande con cuidado pues podrían volverse enamigas.

Decidida a defender el amor que siente por Juan de Dios, Natalia de Jesús se enfrenta a Vivian y Abigaíl, quienes se interponen a que ese romance crezca. Natalia de Jesús es apoyada por Brígida, quien advierte que si alguien llega a interferir lo lamentará. Abigaíl revela estar harto de las amenazas de su tía, la cuál es vieja, inválida y débil. Brigida asegura que a pesar de estar sentenciada a vivir sobre una silla de ruedas es mucho más fuerte de lo que todos piensan y está decidida a defender la última voluntad de su sobrino Leobardo.

Evelia no se separa un instante de Maricela, quien se siente sola dentro de la mansión. Ambas mujeres recuerdan con nostalgia el pasado y cómo fue que maricela fue a dar a prisión. Evelia confiesa que durante un tiempo creyó que Leobardo fue el verdadero asesino pero después comprendió que no pudo ser él, pues estaba enamorado de Marisela y el hecho de que su mujer tuviera a otro pudo haberlo liberado de alguna manera de ella. Desesperada, Marisela se pregunta quién más pudo haber sido, pues Vivian, como la amante, hubiera sido incapaz. Pide a la sirvienta que le diga quien fue el verdadero padre de Natalia de Jesús pero Evelia calla, nerviosa, la deja sola sin decir nada. Marisela ahora está convencida de que quizás el asesino puede ser un desconocido.

Galilea discute con Abigaíl, quien no hace más que burlarse de Natalia de Jesús por su cambio de aspecto. Galilea está decidida a apoyar a su hermana con tal de que ésta sea feliz. Natalia de Jesús le confiesa estar perdidamente enamorada y dispuesta a casarse con Juan de Dios cuando éste se lo pida.

Aída no logra reponerse de la muerte de Gastón y de la indiferencia de sus hijos. Vivian le aconseja que acuda a Travernier, quien ha ayudado a Natalia de Jesus pero la mujer se niega a aceptar que está enferma y que necesita ayuda. Helena le hace saber que Andrea se ha hecho muy amiga del novio de Galilea y que es capaz de arrebatárselo. Esto causa que Aída pelee con su hija y la agreda físicamente, acusándola de ser una golfa pues ha abandonado los estudios para dedicarse a emborracharse en fiestas y comportarse con ligeresa. Digo interviene y las dos mujeres lo atacan por tener relaciones con alguien tan vulgar como Thalía.

Michelle se ha interesado en Juan de Dios, quien ahora ha adoptado su nombre original, Alfonso, y siente culpa pues Natalia de Jesús es su amiga. A pesar de ello pasa tiempo con los dos y los apoya en todo, mientras que Davinia, segura del amor que su hija siente por el muchacho, la alienta para que luche por él por lo que Michelle tiene un encuentro con el muchacho, ante el cuál se porta distinta, nerviosa. Él le pide que le diga qué es lo que le sucede y en qué la puede ayudar. Ella llora asegurando estar desesperada pues el hombre al que ama jamás podrá corresponderle. Él le pide que le diga quién es ese hombre. Ella le responde que él y lo besa. Ambos terminan haciendo el amor.

Carlos pide a Galilea que se casen y ella piensa en la amenaza de Andrea por lo que acepta y promete que arreglará todo para que pronto formen un matrimonio, sin contar con que Andrea se ha enamorado perdidamente del entrenador y ha decidido mandar a volar a Wolf.

Abigaíl echa en cara a Brígida el que lo haya cambiado por Juan de Dios. Brígida ríe y pide a su sobrino que no haga berrinches como un mocoso pues ella siempre lo ha protegido por sobre todas las cosas. Él niega que eso sea verdad y entonces ella le recuerda el pacto que hicieron hace muchos años, cuando él apenas era un chiquillo de dieciseis años. Nervioso, Abigaíl le exige a su tía que calle y ésta le confiesa saber todo acerca de él y callar precisamente porque lo quiere, sobre todo acerca de sus preferencias sexuales, las cuales mostró al estar enamorado de un hombre prohibido. Enfurecido, Abigaíl exige a la mujer que calle y la toma del cuello, casi estrangulándola. Son descubiertos por Natalia de Jesús, quien interfiere para ayudar a su tía. Abigaíl se asusta por lo que estuvo a punto de hacer y en su soledad llora, frustrado, por la sexualidad que él mismo ha reprimido por temor a ser juzgado.

Aída descubre entre las cosas de Mateo información confidencial que la aterra pues ha descubierto que en realidad Marisela no es la asesina de Víctor. Acude a la mansión Dantés para hablar con su madre, a quien le dice saber la verdad pero un accidente en la cocina, del que Evelia sale lesionada, impide que Aida le diga a su madre lo que sabe. 
Cuando vuelve a casa, Aida es sorprendida por alguien a quien reconoce y acusa de haber asesinado a Víctor. Esta persona la persigue por toda la casa y, tras atraparla, la ahoga en la tina de su baño, hasta matarla. Todo parece un suicidio por lo que no se levantan sospechas. Para Diego y Andrea resulta difícil el haber perdido a sus padres. Vivian los lleva a la mansión Dantés, donde empezarán de cero dejando el pasado atrás. Después Andrea sufre al enterarse que está embarazada y que ese hijo es de Carlos, quien al saberlo la rechaza y niega que ese hijo sea suyo. La muchacha lo amenaza con decirle la verdad a Galilea, la prometida del hombre, pero él le jura que si lo hace se encargará de desprestigiarla.

Con tal de estar cerca de Diego, Thalía acude a Marisela, a quien le pide que la ayude dandole trabajo dentro de la mansión, al menos como sirvienta. Marisela habla con Evelia, quien decide aceptar a la muchacha en el servicio doméstico. Thalía, al ver llegar a su amado y acude a consolarlo por la muerte de su madre. Ambos hacen el amor. Cuando Andrea descubre a la muchacha dentro de la mansión la corre y les dice a todos quien es ella en realidad. Vivian habla con Diego, quien asegura que su hermana está confundida pues él jamás tendría amoríos con una vulgar sirvienta.

Cuando Vivian comenta a los habitantes de la mansión que Aida estaba muy alterada y deseaba confesarle algo la noche en que murió, Brígida se queda pensativa, como si supiera algo. A solas, sobre su silla de ruedas, acude al jardín, donde se dirige a alguien, a quien dice saber que fue quien asesinó a Víctor y también a Aida, para silenciarla. Brígida promete a esa persona que sus horas están contadas y que aunque quizás la verdad no se sepa nunca las reglas que marcó Dios para cada quien, al ser alteradas, traen graves consecuencias.

Diciembre 2013. MESES DESPUÉS: Entregándole una bellísima sortija, Juan de Dios propone matrimonio a Natalia de Jesús, a pesar de que mantiene una relación secreta con Michelle, a quien informa que deben terminar pues está comprometido. Michelle acepta pero sufre en silencio pues se ha enamorado perdidamente de él. Davinia habla con Brígida, a quien le cuenta la verdad. Brígida teme a que Michelle pueda interferir en sus planes por lo que acude a Marisela y le suplica que de aliento a su hijo para que se case lo más pronto posible.

Galilea se entera del romance entre Diego y Thalía y lo felicita, dando su apoyo a su sobrino, quien le suplica que no le figa a nadie más sobre su romance.

Pingüica descubre que Rocco guarda demasiados fajos de dinero en una bolsa de basura. Le exige que el diga porqué tiene oculto tanto dinero pero él se niega a decírselo, saliendo de la casa para subir a un misterioso auto que lo lleva a un lugar secreto, donde se encuentran demasiadas personas,en una orgía a la que el se integra llevado de la mano por la persona secreta que le paga por sus servicios.

Evelia alienta a Marisela para que ésta decida hacerle caso a Roque, quien ha demostrado demasiado interés en ella. Marisela cree que después de tantos años en la cárcel debe recuperar el tiempo perdido al lado de su hijo. Evelia le hace ver que Juan de Dios se casará y hará su vida, sin importarle el tiempo perdido en cuanto esté en los brazos de otra mujer.

Alguien registra la habitación de Diego buscando algo que no encuentra. Cuando él se da cuenta, acude a su escondite y extrae la información secreta que guarda para entonces ocultarla en la habitación de Natalia de Jesús, percatándose de que nadie lo vea.

Brígida es entrevistada por Francisco Coronel, quien le pregunta todo lo relacionado con el asesinato de Víctor. Ella solo dice lo que sabe y cree que aunque sea de su agrado y la estime Marisela fue la única culpable. La mujer se sorprende cuando el teniente le dice que él sabe que Vivian no solo tenía como amante a Víctor, de quien Natalia de Jesús no es hija. Brigida lo alienta a que haga examenes de sangre a la muchacha y compruebe sus sospechas para entonces confesar que, en efecto, Vivian siempre fue una mujerzuela insaciable que sedujo a su sobrino para escalar socialmente y tras ser una vil cortesana volverse una mujer de abolengo. Cuando Francisco pregunta quien fue el verdadero padre de Natalia de Jesús, Brígida calla negandose a contestar. Más tarde recibe la visita de Davinia, a quien le confiesa sentirse cansada de todo lo que ha acontecido desde la muerte de Víctor, quien en realidad fue solo víctima de las bajas pasiones de Vivian. Davinia persuade a su amiga para que busque ayuda religiosa y encuentre la paz que busca.

Abigaíl tiene un enfrentamiento con Juan de Dios, a quien no deja de acusar de ser un intruso. Juan de Dios lo golpea cuando insulta a su madre. La situación se torna tan violenta que Vivian lo corre de la mansión. Juan de Dios se revela y les dice a todos que una cuarta parte de esa mansión le pertenece a él por lo que los intrusos son ellos.

Michelle intenta hacer creer a Natalia de Jesús que Juan de Dios quizás no es el mejor partido para ella pues aunque ahora posee dinero jamás dejará de ser quien es. Se sorprende cuando su amiga le asegura que ella conoce todo de su himbre y está dispuesta a enfrentarse a quien sea por defender su amor.

Natalia de Jesús acude a su cita con el doctor Travernier, quien la da de alta y le asegura que está lista para hacer una vida normal. Travernier recibe la visita de Vivian, quien lo felicita por el trabajo que ha hecho por su hija. Ambos recuerdan el pasado, cuando se conocieron y él se acercó a la familia Dantés antes de la tragedia por la que la asistente de Leobardo fue a dar a la cárcel y la cuál ahora vive en su propia casa. La mujer le paga por sus servicios y se marcha con su hija, a la que exige que desista de la estúpida idea de casarse con alguien tan inferior a ella como lo es Juan de Dios Andrade. Natalia de nueva cuenta discute con su mama, a la que recuerda que cometió infidelidad con un hombre al que todos desconocen.

Galilea anuncia su boda con Carlos, la cuál será a fin de mes. Al enterarse de esto, Andrea llora amargamente y cree que debe impedir esa boda a como de lugar. Se mira al espejo. El embarazo se le nota desnuda pero no con las ropas que usa. Tiene un encuentro con Wolf, quien le pide que vuelva con él. Le confiesa la verdad y éste acude al club a golpear a Carlos por haberlo traicionado, rompiendose así su amistad.

Brígida siente que la acechan y hace una visita al padre Doménico, con quien se confiesa y acepta saber que Marisela no asesinó a Víctor pues ella misma escuchó hablar al responsable de ese asesinato sobre sus planes y no hizo absolutamente nada. El sacerdote le pregunta a la mujer si sabe quien es el padre de Natalia de Jesús y la anciana acepta que sí, pero se niega a revelar el nombre. Doménico le exige que dje de proteger al culpable del asesinato de Víctor y diga la verdad. Ella promete que pronto lo hará y más tarde habla con Roque, a quien hace entrega de las cláusulas de su testamento, segura de que, a pesar de sentirse más viva que nunca, pronto morirá. Y no se equivoca pues justo esa misma noche, alguien la visita en su habitacion y ella confiesa haberle estado esperando desde hace mucho tiempo. Le asegura que está dispuesta a hablar por lo que lo más conveniente es que la mate. La persona asfixia a la anciana con una bolsa de nylon con la que le cubre la cara hasta matarla para luego cargarla y recostarla en su cama, como si estuviera durmiendo para despues huir no sin antes buscar entre las cosas de la anciana algo que no encuentra. Al escuchar que alguien se acerca se esconde. Es Evelia, quien cree que Brígida duerme. El asesino escapa y por la mañana, al llevar su desayuno a Brígida, la misma Evelia descubre que ésta ha muerto. La muerte de la mujer impresiona a todos, principalmente a Juan de Dios y Marisela, quien cree que sin Brígida ya nadie los protegerá en la mansión. En el funeral, el padre Doménico, como Pingüica y Rocco los acompañan. Allí, Pingüica fija la mirada en el doctor Travernier, quien a lo lejos, solitario, contempla la escena. Más tarde le dice a Marisela que ese hombre se le hace conocido pues hace tiempo era cliente frecuente del prostibulo en el que ella trabajó. Cuando Travernier nota que la Pingüica lo ha reconocido se marcha, misterioso.

Vivian se siente feliz de que al fin Brígida haya muerto pues dejará de molestarla y el luto evitará que Galilea se case con su entrenador. Galilea, decidida, asegura que sus planes siguen y que se casará con su amado en la fecha pactada.

Thalía limpia la habitación de Brígida y en el baño descubre huellas de zapatos que no pertenecían a la difunta. Descubre que alguien estuvo en la habitación y estuvo en el baño. E lo hace saber a Evelia, quien de inmediato se comunica con Francisco Coronel, el cuál acude a la casa a tomar muestras de evidencia. Se descubre que en efecto alguien estuvo con Brígida la noche en que murió y en el jardín encuentran la bolsa de nylon con la que fue asfixiada por lo que se informa a la familia que la mujer fue asesinada.

Natalia de Jesús y Juan de Dios se refugian el uno con el otro para consolarse por la repentina muerte de la mujer que siempre los apoyó. Roque entrega a casa uno una carta que la anciana les escribe y en esas cartas les revela que no los ha dejado desamparados y que deben casarse en secreto antes de que su testamento sea leido o de lo contrario sus vidas peligrarán y los separarán. Juan de Dios habla con su madre sobre esto y Marisela le aconseja que no se case con Natalia de Jesús pues no saben qué era lo que Brígida planeaba. Juan de Dios cree que si Brígida fue asesinada fue por algo por lo que junto con Natalia de Jesús y con Roque y Pingüica como testigos, acuden al registro civíl y se casan.

Rocco sorprende a Thalía a las afueras de la mansión Dantés. La sube por la fuerza a un auto y la lleva lejos, donde hablan y él le pide que lo ayude a investigar a alguien de esa casa. Thalía se niega a ayudarlo y le exige que no la busque más. Él la seduce y ella termina fornicando con el hombre anque después se siente mal pues ha traicionado el amor que Diego le tiene. Promete a Rocco que lo ayudará.

Andrea suplica a Carlos que no se case con Galilea pues ella lo ama y espera un hijo suyo pero éste está decidido a cumplir sus ambiciones y se casa con su prometida. Se marchan de luna de miel y Andrea sufre por el amor que siente por él. Wolf la visita y le asegura que a él no le importa que espere un hijo de otro por lo que está dispuesto a casarse con ella. Andrea lo rechaza y lo compara con Carlos. Wolf entonces la manda al carajo y, llena de frustración, la muchacha se desahoga con Natalia de Jesús, a quien confiesa su pena. Natalia de Jesús cree que Galilea debe saber la verdad pero Andrea impide que se lo diga y decide que quizás lo mejor será hacer un viaje largo por lo que pide el apoyo de su abuela y su tío Abigaíl, quienes le otorgan las facilidades para que se vaya una temporada al extranjero, donde piensa seriamente en abandonar allí al hijo que espera.

El testamento de Brígida es leído y Abigaíl es el más impresionado al saber que la mujer no poseía nada más que la mitad de la mansión, la cuál hereda por completo a Juan de Dios, al que Abigaíl se enfrenta, ambos golpeándose. Juan de Dios decide que sus parientes puden vivir en la mansión, de la cuál ahora él es el propietario mayor mas amenaza con echarlos si los ofenden a él o a su madre.

Vivian se refugia en los brazos del doctor Travernier, con quien habla del pasado y de su paternidad pues es él el verdadero padre de Natalia de Jesús. Ambos recuerdan cuando ella estuvo a punto de huir con Víctor y precisamente Travernier lo asesinó para evitarlo. Descubren que alguien los ha escuchado. Se trata de Thalía, a quien Travernier persigue hasta tomarla en sus manos y asfixiarla par aluego abandonarla en un basurero. Cuando Francisco la encuentra, entrevista a todos en la mansión Dantés, donde Diego es el más afectado por la muerte de la muchacha, encontrando consuelo en Michelle, quien le ofrece su amistad.

Lleno de odio, Abigaíl se encarga de cortar los frenos del auto de Juan de Dios y sale de la casa para visitar un antro gay donde se encuentra con Rocco, quien baila y al cuál lleva a su apartamento. Ambos son amantes y son descubiertos por Pingüica, quien acusa a Abigaíl de haber echado a perder a su hijo. Discuten y de pronto la mujer recibe una llamada de Marisela, quien alarmada le dice que su hijo ha sufrido un accidente por lo que acuden al hospital, donde Juan de Dios se debate entre la vida y la muerte. Necesita que le donden sangre y solo Abigaíl posee el mismo tipo pero se niega a salvarle la vida a su medio hermano, apoyado por Vivian, quien cree que lo mejor será que el muchacho muera para que ellos recuperen lo que creen que por derecho les corresponde.

El padre Doménico no deja de consolar a Marisela, quien teme a perder a su hijo y cree que su mayor maldición fue conocer a Leobardo Dantés, peus desde ese momento comenzaron sus pesares.

Natalia suplica a Abigaíl que salve la vida de su amado pero éste se niega y no hace más que burlarse de ella y menospreciarla. Galilea exige a su hermano que donde sangre a su medio hermano. Ambos discuten y sacan sus trapos al sol. Abigaí se niega pero es convencido por Pingüica, quien le jura que si él le salva la vida a Juan de Dios nadie sabrá que él es homosexual y tiene por amante a su hijo, por lo que la vida de Juan de Dios se salva pero Abigaíl jura que la prostituta se las pagará.

Wolf se acerca a Michelle, quien lo presenta con Davinia, la cuál se hace amante del muchacho a pesar que éste pretende a Michelle, quien cree que quizás él sea una oportunidad de olvidarse por completo de Juan de Dios.

Francisco le dice a Roque que Thalía fue asesinada y que quizás el asesino haya querido silenciarla y se encuentre dentro de la mansión Dantés. Cuando Marisela se entera, llora desesperada pues cree que quizás Thalía supo quien fue el verdadero asesino de Víctor. Cuando Marisela camina sola por la calle, siente que alguien la acecha y se asusta, por lo que se refugia en la iglesia del padre Doménico.

Juan de Dios regresa a la mansión Dantés, recibido por su madre, Natalia de Jesús y Evelia, quienes desean que se recupere pronto mientras que Galilea le ofrece su amistad y le pide que se traten como los hermanos que son. El muchacho se sorprende al saber quien le donó la sangre y acude a Abigaíl para agradecerle. Éste le aconseja que se ande con cuidado porque aunque le haya salvado la vida, lo destruirá.

Pingüica escucha a Rocco, quien le asegura que noe s gay pero si necesitar el dinero que puede sacarle a Abigaíl solo por darle placer. La mujer se niega a que su hijo tenga que ver con ese hombre, el cual es ruin. Rocco pide perdón pues no dejará a su amante. Pingüica entonces acude a exigír a Abigaúl que deje a su hijo en paz. Forcejean y Él la empuja. 
La Pingüica se golpea en la cabeza y muere. Al darse cuenta de lo sucedido, Abigaíl la carga y la abandona en una iglesia percatándose de que nadie la vea. Cuando la mujer es descubierta la policía cree que se ha tratado de un accidente. Rocco sufre y se refugia en su amante, quien lo besa y le pide que se quede con él y abandone el club ya que peude darle todo cuando desee. Rocco recuerda que la voluntad de su madre era que dejara a su amante por lo que decide cumplirlo. Le dice adiós a Abigaíl, quien sufre pues se ha enamorado de él.

La muerte de Pingüica llena de dolor a marisela, a quien Roque le pide que sea su esposa y hagan una vida juntos. Ella lo besa y acepta.

Hundido en el alcohol, Carlos se ha vuelto un desobligado bueno para nada que no hace más que la vida imposible a Galilea, la cuál lo ama pero sufre por vivir un infierno a su lado.

Travernier se acerca cada vez más a Natalia de Jesús, quien cree que el hombre tiene secretas intencions hacia ella. Habla con Vivian, quien le confiesa que el doctor es su verdadero padre. Natalia de Jesús sufre por saberlo y se desahoga con Juan de Dios, quien le pide que se case con él. Ella acepta. Cuando la muchacha confiesa la verdad a Galilea, ésta reclama el haber engañado a su padre con el doctor. Son interrumpidas por Marisela, quien dice que Vivian no solo fue infiel con Travernier, si no que también con Victor, el hombre por el cuál ella fue a dar a la cárcel. Ahora Marisela está segura de que pudieron ser Travernier o Vivian los asesinos de Víctor. Se sorprende cuando Natalia de Jesús le hace entrega de los documentos que Sergio guardó en su habitación y que demuestran que en efecto travernier y Vivian eran amantes. Son entregados a la policía y Francisco acude a entrevistar al psiquiatra pero este escapa pues no está dispuesto a ir a la cárcel.

TIEMPO DESPUES: Marisela corre a Vivian de la mansión Dantés pero esta niega a irse argumentando que parte de esa mansión pertenece a Galilea, quien se presenta y entera a su madre que su parte se la ha vendido a Juan de Dios, quien es ahora el dueño absoluto de la mansión y también accionista mayoritario de las empresas. Vivian abofetea a su hija y la acusa de ser una traidora. Toma sus cosas y se instala en el departamento de Abigaíl, quien cada día se encuentra más deprimido. Cuando Vivian le exige que se case con una rica heredera que los vuelva a enriquecer, él, con llanto, le confiesa su homosexualidad y cómo murió Pingüica. Aterrada, Vivian desprecia a su hijo.

Michelle se encuentra feliz y perdidamente enamorada de Wolf. Convive con Galilea y Natalia de Jesús, a quienes confiesa estar dispuesta a casarse con el hombre llevándose una terrible sorpresa al encontrarlo revolcándose con Davinia.

Andrea regresa del extranjero con un hijo en brazos, dispuesta a enfrentarse a quien sea por defenderlo. Confiesa a Galilea que ese hijo es de Carlos. Galilea decide divorciarse de su marido mientras que Andrea no quiere saber nada de él y vive en la casa de sus padres, junto con Diego, quien se vuelve consuelo para Michelle ahora que ésta ha decidido terminar con Wolf.

Travernier se encuentra bien escondido pero Francisco, inteligente, lo atrapa y el hombre es enviado a prisión, condenado a pasar el resto de su vida en el lugar pues también se comprueba que él asesinó tanto a Aída como a Thalía. Dentro de la cárcel, seguro de que su vida ya no tendrá sentido, el psiquiatra se quita la vida no sin antes dejar una carta dirigida a Natalia de Jesús, a quien le pide perdón.

Wolf habla con Michelle y le pide perdón por su engaño. Ella lo perdona y el hombre se va de viaje con Davinia, quien feliz pide a su hija que la comprenda pues tiene derecho a rehacer su vida. Ambas se abrazan y después, cada día más allegada a Andrea, Michelle recibe ropuesta de matrimonio por parte de Diego, quien está convencido de que ella es la mujer de su vida. Se besan y deciden casarse, mientras que Andrea presenta a su hijo con Carlos, quien la rechaza así como rechaza al hijo. Andrea descubre que el hombre estuvo casado mucho antes de casarse con Galilea y que tiene hijos con distintas mujeres a demás de haber sido siempre un vividor. Carlos se queda en la calle, sin trabajo, borracho y perdido, vlviéndose la burla de todos a quienes se acerca.

Galilea se preocupa por Abigaíl, quien cada día vive más atormentado y ni siquiera se presenta a trabajar en las empresas. Abigaíl la acusa de ser una traidora y la corre de su casa. El hombre jura que destruirá a Juan de Dios así sea lo último que haga en la vida. Recibe una visita de Rocco, quien lo alienta para que vuelva a ser el de antes. Abigaíl le suplica que vuelva con él pero el ahora ex stripper lo rechaza, mientras que Galilea, tras sentir fuerte atracción hacia Francisco Coronel, comienza una relación con él.

Viviendo en una vecindad, aunque con aires de señora que causan las burlas de los vecinos, Vivian se enfrenta a Marisela, quien le recrimina el no haber hablado con la verdad cuando fue acusada siendo inicente de lo que se culpaba. Marisela acepta que solo Brígida fue la única que creyó en ella, que ayudó a su hijo. Vivian se burla de su enemiga y le asegura que Brígida siempre supo la verdad y que calló por defender el apellido Dantés y que, cuando decidió hablar, fue porque no deseaba morir sin fastidiarle la vida a la familia de su sobrino Leonbardo. 
Marisela llora pues siempre estuvo engañada. Roque y Doménico le hacen ver que después de todo Brígida se arrepintió y supo compensar al menos a Juan de Dios.

Natalia de Jesús busca a Abigaíl, a quien habla de lo que sucedió entre ellos en el pasado. Él la rechaza y le confiesa cuanto la odia por ser el fruto de las infidelidades de su madre. La muchacha lo toma de la mano y lo abraza, asegurándole que lo ha perdonado. Vuelto un mar de lágrimas, de rodillas, Abigaíl se muestra arrepentido ante su hermana, quien le aconseja que enmiende su vida. Es por ello que el hombre se entrega por el asesinato de Pingüica y pide hablar con Juan de Dios, a quien pide perdón y le ofrece que comiencen a tratarse como hermanos. Ambos se dan la mano y Juan de Dios le jura que hará todo lo posible por sacarlo de prisión lo más pronto posible pero es imposible pues aunque se trató de un accidente, y se comprueba, Abigaíl mató a Pingüica, por lo que es condenado a trece años en prisión. Al paso de unos meses, Abigaíl tiene un romance con un hombre y al ser vistos por otros reclusos, besándose en los baños, tras ser golpeado y violado, es asesinado. Este suceso llena de dolor a todos los Dantés e incluso a Vivian, quien al enterarse por los periódicos de lo sucedido a su hijo sufre.

Al pasar el tiempo Marisela se convierte en una mujer refinada que llena de orgullo a su marido y a su hijo, a quien visita en la mansión Dantés, la cuál habita con Natalia de Jesús, con la cuál prepara su boda dispuestos lo dos a dejar atras el pasado.

Galilea y Michelle se han embarazado. Ambas se han vuelto cada vez más cercanas y comparten todo con Natalia de Jesús, quien asegura haber perdido el miedo a estar con un hombre pues Juan de Dios le ha mostrado lo tierno que puede ser el ser amada por un hombre al que se quiere.

Andrea no deja de pensar en Carlos. Tras creer que su destino era estar sola con su hija, en el club conoce a un muchacho que se interesa en ella.

Diego ha sacado adelante las empresas y mostrado a Juan de Dios ser lo suficientemente capaz. Este lo asciende y el nombre Diego busca a su abuela, Vivian, a quien instala en un departamento decente y le entrega dinero para que se ayude mientras encuentra trabajo. La malagradecida Vivian asegura que ella jamás trabajará pues nunca lo ha hecho. Al estar sola se le aparece el fantasma de Brígida, el cuá la persigue y se burla de ella hasta que la distinguida mujer comienza a trabajar como mesera en un restaurante, donde se lleva un amargo sabor de boca cuando un día atiende a Roque y Marisela, a la que trata como señora y con respeto que le causan llanto.

Tras dar a luz a su hijo, Galilea se casa con Francisco Coronel, quien aunque no le da una vida de lujos, si le da lo más que peude y todo su amor. Ambos son felices con sus hijos.


Natalia de Jesús y Juan de Dios se casan en la iglesia del padre Doménico, quien los bendice para toda la vida asegurando que a pesar de que ambos fueron hijos ilegítimos, Dios les dio la oportunidad de conocerse y amarse para romper con las sombras del pasado. Los novios acuden entonces a la mansión Dantés, donde en una hermosa recepción agradecen a los invitados y se dan un fuerte beso. Desde ese momento son felices para siempre.



FIN









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